sábado 28 de enero de 2012

CARTA A MI GENERAL


Una carta te envía general un montonero perdido en las cumbres de la tierra.

Pues llevo sentado siglos en la piedra angular de los abismos añorando el momento en que han de abrirse las puertas del misterio.

Desde Manabí te escribo,mientras el gran Pacífico se gira a mi lado y me muetra sus colmillos y yo le acaricio una ola, he empezado a recordar los días primeros incendiados del crepúsculo.

Oh, tú, gran caudillo de arcilla que levantaste en armas las guerrillas liberales de la juventud en Colorado; tú,Simbad que engrosaste las filas acuáticas de la rebelión en Balsamaragua,en tu acorazado Alajuela de chonta y te elevaste con los farallones de nubes.Tú,Espartaco de los esclavos,egregio Atilas que izaste a puño limpio las transformaciones, más allá de las Alejandrías.

Yo era muy joven, recuerdo,pero tu tenías la edad de los leones indomables, el ojo púrpura de las águilas, tu corazón el poderío de los nevados,el movimiento sísmico de las montañas, como una caballeria de jorobas de dinosaurio.

Cuando un viento curuchupa te haló de las barbas, yo sentí que arrastraban de los pies al Chimborazo, y que en las mamas azules del Pichincha cuyo anaco de niebla torneaba su cintura, había sido destetada del fragor de la savia láctea, los futuros grumetes.

.Cuando siento el bombardeo invernal de las nubes pasar sobre mi cabeza y los granados en flor son ametrallados por la primavera, unas letras te escribo General desde el campo de batalla de mi mismo, desde las hogueras de Montecristi y sus cielos enladrillados de sol.

Malditas sean las manos y los Freiles que te mataron,
los besos barbados de judas militares que te traicionaron.
Maldito sea Leonidas Plaza por todos los siglos que el pueblo sufrió,que sea degradado de la historia y sus estrellas de mando tiemblen y sea olvidado como escarnio del público, ese íncubo de los instigadores y ejecutores, ladilla interiorana y fantoche,traidor y mil veces traidor, hiena asesina.
Cuando decían que tú quemabas iglesias,cuando decían que tú eras antropófago de obispos,- esos parceladores de tumbas y lucradores con las espaldas del runa-, pero cuando ellos talaron tu altura de cóndor y arrastraron tu cuerpo hasta el Ejido y sobre tus cenizas rieron,yo quebré en dos la cruz y ansié que Quito ardiera y tú levantaras de entre las llamas en el tercer día de los muertos.

No era el pueblo,sólo eran cuatro hienas de inframundo arengados por sombras frailes,por liberales de doble filo y por piojos godos de la calva teocrática de Moreno.

Estoy llorando general, y aquí en medio de este planetario páramo no hay pozo ni arrollo que calme mi sed, no hay huertos que sofoquen mi hambre.

Aquí solo, sin caballo, sin alma y sin cadáver, he huido un millón de veces, y pienso que la muerte ha de ser la última victoria.

Ya no somos Nicolas Infante, gran chapulo en Palenque que,a viento bronco aplastó las guarniciones peluconas de los gobiernistas, tiñó con su sangre el pañuelo de la libertad.

Ya no somos Crespín Cerezo,amantísismo y bohemio en su montura de cerro,asilvestrado y legendario en las frondas de la leyenda del amor.

Ya no somos Amador Viteri,que en su Perla y las aguas pacíficas de su juventud jamás se humilló ante el tirano.
Ya no somos Luis Vargas Torres,glauco titán que enfrentó a las balas en Cuenca despejando la venda de la tiniebla, valeroso y recío como un guayacán abrazó los vientos de la muerte en Supai Huaico.

Ya no somos Pedro Montero.Pero cuando el tigre de bulubulu,desafió la cólera paterna,se irguió sobre el Salado y la sangre huancavilca afeitó el manglar de las venas hostiles,atravesó con paso levadizo el matorral de las llamas y el guiño traidor de los fusiles.
Yo era muy joven entonces, tantas vidas como nunca jamás han florecido y se han marchitado,los ojos que sangrando están por nuestros hermanos muertos en Huigra, Naranjito,Yaguachi;tantos hermanos obligados a romper el pecho del hermano,se enmedallaron otros con sus muertes desde la tribuna y, con lágrimas de las familias viudas lustraron sus zapatos.

Adiós Flavio Alfaro.

Adiós Medardo Alfaro.

Adiós Luciano Coral:tu lengua fustigue por siglos las prensas infames que prostituyen la palabra...

Adiós Ulpiano Páez.

Adiós Manuel Serrano.Diles adiós general.

Adiós a todos los muertos.

Adiós a los muertos que andan y van tendiéndose de cansancio en el camino hasta quedar pocos.

Adiós.

Pero he aquí un muerto se levanta y enciende las escarchadas memorias del Ande y los hornos de América.

Tú, mi general muerto,tú que nada pretendiste y al país ofreciste como triunfo la libertad,surcando a galope la soledad hirviente de la selva,ya bajo una colmena oscura de ninacuros y aerolitos y los ríos coagulados de transparencia y sombra,mi general de exitosas derrotas y victorias que pronto se fatigan en la batalla, en las lides del espíritu.

Aquí Saes, Manuel Guamán,tus Daquilemas con alas incaicas de poncho.Porque aún hay guandos de cielo que pesan en nuestros hombros, llamas del coraje del Tunhuragua ,subiendo a lomo de guanaco los chaquiñanes flotantes del tiempo.

Desde Espejo,porque el primer grito libertario, empapó de llamas los cielos quiteños.

Aquí tu Montalvo, tu amigo-hermano,principio liberal, preparando flores rojas en su París,te ha enviado una carta llena de lágrimas desde las argollas, esa pluma que,sangrando, camina por los papiros del universo al fondo de la historia, valeroso y paciente ante la muerte.

Aquí Bolivar,chamán iluminado de tus ideales en las parcelas colombinas que saltan hasta la nube,dicen adiós Martí y Maceo  en su Cuba bajo un cielo atormentado de escafrandas y tifones.Diles adiós general.

Cuando se acercan cada vez más las fuerzas del gobierno traidor,y van rodeando mi espalda, pienso que allá en los alto del Cerro Montecristi han de fusilarme y he de quitarme la venda para ver más allá todos los horizontes de nuestra patria, el oleaje encumbrado de los roquedos encrestarse por los cauces de la eternidad.
Estoy llorando general, y estoy recordando nuestras glorias.

Adiós  Amarillos,Galte,Gatazo, Chasqui;cruda es la muerte en que aún sobrevivimos.

Allá en tu Esmeralda,Carlos Concha prepara las guerrillas para vengar tu muerte.

En tu cielo femenino las muchachas telegrafean cartas  de tus éjidas,tus Joaquinas-dulces garzas de acero-tu epopeya lleva el penacho de los cóndores que puso en tu sién Vargas Vila; las artes plásticas y los conservatorios inprimen la verdadera modernidad que la iglesia y las jerarquias de manos asesinas quiso acaparar para regusto de los niños con retintes europeos..

Pero cuánto hay de dolor laico en los niños con dientes careados que imponen los falsificadores y plagiadores de tu obra, esos neos que toman tu nombre para justificar sus atrocidades.

El viejo tren transandino, es un cuervo de lata oxidada y mudo al que criaste y te sacó los ojos,anclando en Chimbacalle,te crucificó en el calvario de las llamas del Ejido en que la turba soldadesca del Marañon sonríe y las visiones canivalescas anteriores a las dantescas alturas de la Naríz del Diablo, complacen sus bajos instintos...

Pero un día, nos levantaremos.Los justicieros del nuevo orden masónico,las huestes de los barrios siderales y la montonera de los hombres-faunos,la cólera desmelenada de los ceibos en el valle bélico de nuestro Portoviejo, asumirán el mando de las nuevas guerrillas, y el joven poeta de persiana y piano, saldrá a las calles a luchar, y será en tu nombre,un rebelde puro.

Estoy llorando general,y no tengo más que ofrecerte  hoy que el sable de mi pluma que ha combatido contra los opresores de las sombras,y están junto a mí las alfaradas de las soledades del litoral,los páramos pirómanos de las altas serranías,los fuegos insulares del galápagos,las humedades reductoras de cabezas del oriente.Aquí a solas con mis duendes y mis hidras, mis viejos dragones  para luchar contigo, cuando vuelvan a encenderse las piras en Colorado y los senderos amfibios de tu leyenda naden en la oscuridad inmaculada de las albas futuras.
Aquí solo, sin alma, sin caballo y sin cadáver,desde Manabí te escribo,mi general Eloy.

viernes 2 de diciembre de 2011

DESDE MI LLAÜD DE EFRAÍN ESPINOZA O LA INTEMPORALIDAD DE SU VOZ






De turquesa viste su temporalidad, nos dice el poeta "ultramarino" Efraín Espinoza (1963), el riobambeño que un día tomó las brújulas de su destino y puso andar montaña arriba del mar, su llaüt de versos.

Desde mi Llaüt (2011), libro publicado por Zero’s Publisher, que se suma a la colección en homenaje al nacimiento del oriolano y universal Miguel Hernández, es a su vez, un punto de espuma en la estela bibliográfica de este poeta andino, de quien se dice, integró a principios de los noventa del siglo pasado en Quito, la Red Cultural Imaginar junto con Makarios Oviedo, Fabian Vallejos, Bolívar Flores, Pedro Herrera, Elsy Santillán y otros. De ese tiempo chulla de su juventud tenemos: Sonora complicidad nocturna (1994), De Uvas y Evas (1995).

Pero fue a su salida del país, punto de partida en 1996, que emigró a Londres, donde estudió inglés, diseño gráfico y fotografía, además de dirigir diversas encomiendas públicas latinoamericanas donde fue redactor en la revista Diáspora y Crónica Latina. De ese tiempo londinense es su Goznes itinerantes (2000), Incrustaciones (2001).

Posiblemente estamos asistiendo ante una de las primeras soledades fósiles que emigraron. Porque fue a partir de 2001 que, el poeta, viento en popa, dejó las neblinas inglesas para trasladarse, no a un mar pacífico, sino "a uno más mediterráneo". Hablamos de la isla de Ibiza, (España), donde ancla para quedarse y trabajó en periodismo para el diario El Mundo y de corresponsal para Baleares sin Fronteras, tanto para Ibiza y Formentera, y donde su mano hace eco de las actividades culturales ecuatorianas dentro de Europa. De ese tiempo es su No pude salir de este poema,(2006).

Poeta y editor que ha asistido a conferencias y seminarios internacionales, una última que tuvimos la suerte de verlo en Formentor (Mallorca), y actualmente en esta semana se encuentra realizando una Sevilla, nos demuestra la labor incansable de este autor que se ha levantado sin ayuda de nadie, de las cenizas como el Fénix. Pero ahora nuestro asunto es hablar silenciosamente de la intemporalidad de su voz. Entonces dijo:

"no existe el firmamento

solo un apacible mar

el mar que soy yo mismo

el mar en el que me he convertido".

Pero entonces el mar de su cuerpo se hace intemporal, el mar de su piel

no tiene límites y busca orillas donde identificarse o integrarse. Dice exultante:

"Estoy en la isla de los Bienaventurados". Hermosa metáfora de "aquellos cráteres que nadan a veces en una ola sin sentido", refiriéndose tal vez a su equinoccial. Porque...

"al mudarme de montaña a isla

pude abandonarme en su inercia".

Una inercia que "vestido de cueva", le hizo descubrir el mundo de sueños mágicos y lo seres que habitan la isla de Ibiza, su "Diosa", que paganamente la posee a través de pinares, en una orgia ceremoniosa y ambigua, adentrándose con certeza como el dios-hombre que, en su cotidianidad azul, tornará en una metamorfosis su vida y sus pensamientos actuales. Ahora es el bardo del puerto, aquel runa amauta que sufriera un dolor colonial, inflándose de orgullo el poncho como Andrés Toapatauchi, el runa de Imbaquí y los sueños de Gustavo A. Jácome. Hasta aquí su primer canto.

En su segundo canto, jubiloso él, "cada vez que el sol enfermaba de ocaso", nos anuncia sus procesos de conquista a través de sus deseos poéticos. Dice:

"A veces pienso que todo transcurre afuera

mientras por dentro siento que la lava reclama su cráter".

Otra vez presente el pasado. Y es entonces que...

"las ninfas dejan sus coros y se vuelven lejanas imposibles. "He aquí la derrota temporal.

"Interpreté mi partitura", nos dice en su tercer canto, afianzándose a su Llaüt, explora las márgenes, las concavidades del mar con una suerte de sal melancólica, porque..

"en pocos años

he mudado también mi apariencia a una más marina,

así estoy

navegando y atracando

en cualquier pecho, en cualquier ninfa

he comenzado a entender

que habito en una isla encantada

que soy un corsario

que soy yo mismo mi propia divinidad

que soy mi propio pasado y mi futuro

o lo que es lo mismo

mi propia inexistencia

porque el pasado lo ha sido siempre".

Una vez más continúa la historia en su cuarto canto, aquel poeta de "unas botas de goma protegían la fatiga de unos pies", transeúnte, consigue flotar en sus cumbres deseando integrarse en "la inscripción sin rostro de sus pechos".

Un asunto irremediable quiere trastocarse en su quinto canto la noche que se abandonó entre dos potencias poéticas como Lorca y Hernández, distantes en estilo, pero hermanados por una misma identidad con la angustia del pueblo, se torna reflexivo a través de sus versos y en ellos condiciona su mundo náufrago en los brazos de la isla. Porque "Aquí desde la orilla nadie sabe el lenguaje".

Ya en su sexto canto, la poesía toma tintes de realidad de un pasado juvenil a través de las calles, en un día común de la isla, concurriendo extraño en que "solía dejar la cabeza por encima de otras". Bella y colérica filosofía eso de "¡Aquí estamos todos los que queríamos otro mundo!". Seguro hay una trama con una grafitera hippie que le cuenta el pasado mientras las invenciones y los proyectos de interés engullen el paraíso.

En su séptimo canto, intenta descifrar la sicología de la gente en torno a la personalidad íntima y azul de la isla, la copa y la tertulia va acentuándose en un "barrio imaginario", diríamos que Efraín es un poeta observador que estudia con perspicacia todo detalle o causa de emoción que aflora en el paisaje, si lo es, dentro de una taberna, en un bar de sueños donde:

"una vida objetiva y por objetiva: redonda,

como son redondas las conversaciones rescatadas de entre

el ruido de una cafetería".

En el canto octavo, nostalgia y despedida por alguien que se torna en espíritu de estación solar. Dice:

"Nadie estuvo

cuando ella encontró sus velas de alta mar".


Lo mismo sucede en canto noveno; pero él que es dios-hombre, ahogado en su placer marino, recurre a otros paisajes y no a la ideologías, extrañando a aquél que "regresó a su mundo con sus costumbres. ¿Podríamos hablar de un deseo patrio a sus orígenes?.

No. En su canto décimo nos devela que

"Hizo auto stop

no había perdido la brújula de su destino."

Hasta que...

"Llovía y llovía

hasta que al amanecer

el sol huía sin protección".

En su anclaje transitorio, prefiere la primavera como dilucidación, pero le tientan los estados otoñales como conclusión de vida. Lo atestigua su onceavo canto, cuando..

"No le quedó más que mirar desde su ventana

porque el mar lo había dejado inmóvil."

Período de inminente embarcación en su doceavo canto, era "la palaciega soberbia de la vida".

Las velas rugen y la calma turquesa se ve amenazada y llama a la desintegración de su temporalidad porque "nos descubre hablando eternos silencios."

Su treceavo canto admite ese estancamiento interior, encajonado en su propio puerto, la jovialidad de sus deseos imaginan la "llegada del otoño para dejar a sus ramas vestirse de palabras" y, siguiendo su catorceavo canto en que la metáfora amorosa después de un acto de amor y en que "mientras sus ojos colgaban de un cielo de estrellas", acosado por la duda que es portadora del horizonte, desatará la conclusión en que "ninguna brújula se detendrá por mí".

Asombra el destellante desencanto del amor con "una nostalgia clavada en el entrecejo" y en que por "las noches dejaba que el erotismo fallezca en su más puro esplendor". Contraposición de una muerte vigorosa. El mar de su cuerpo ya no batalla con sus orillas ni se aisla, se hace isla...

El redundante juego visual de sus últimos cantos, dirigido a su madre, todas las cosas envolventes de ternura, de lo justo y perecedero cuando confiesa que

" lo único que existe es su mirada

que lo primero que miré fue su mirada".

Porque...

"Le dio por escribir

por inventar o inventarse

desde el reflejo turquesa donde lucía sus barbas

hasta que el verso sin rima

que le pudo levantar de entre las olas

como un velero de madera

apenas sosteniéndose a flote en forma de nave

para ser el mismo

el aguacero de la tempestad

y la oscuridad de la noche".




Los cantos narrativos en que navega su Llaüt, sostienen una voz de unicornio, a veces apesadumbrada y optimista, una variedad altruista y desolada, unísona que intenta decirnos en un movimiento de olas la temporalidad de un lugar, adueñándose del ritmo climatológico y de los sueños y las historias cotidianas y fantásticas en que convergen. La forma desfigurada de las estrofas que invitan a dibujar a un hombre que se sentó frente al mar, el mar que hizo suyo, pero que resulta de un ambiente calmo.

Cierto es que hizo de la isla su identidad pitiüsa; un pescador de versos que a veces lanza botellas con mensajes de mar al Pacífico....

Cierto que la temporalidad en nosotros es fija, que los oleajes serán mirados por otras temporalidades que se explayan en el futuro, pero seguro que la intemporalidad de su voz, la de este poeta ecuatoriano, seguirá combatiendo calmo en los oleajes del recuerdo que caminan con los hombres. Entonces, su Llaüt será abordado por otras voces.



Antonio Vidas.

Mallorca,2011.

domingo 13 de noviembre de 2011

EN EL BARRIO DEL MUCHACHO QUE FUE POETA (II PARTE)


Porque,para entonces ,ya se sentía un ser singular, y que su identidad y todo orígen equinoccial, debía mesclarse con la narraciones de aquellos que habían falseado la primavera, y que madurar de terror como un fruto antes de tiempo, era cosa de estudio y constancia.
No tenía una moneda, ni parentesco;nadie que fuera pintor o escultor de renombre para lujo de las familias.El arte no se hereda.Era un bardo pobre de pueblo.
Muy muchacho, con hato y garabato,salió del monte para venirse a la ciudad;aquel que había conocido la lengua talada de su pueblo, se empleó en el poema de los edificios, y el trabajo del amor le dió a ganar unas cuantas monedas de poesía, y con ello, compró sus primeras parcelas modernistas que estaban a bajo precio y queno tenían resistencias para las cosechas futuras.
Era un bardo pobre que debía buscar asilo y covacha a las necesidades justas de su quijada.
Los poetas más millonarios dejaron los barrios humildes y se fueron a vivir a otras ciudadelas.Llegó sin que pudiera darse cuenta de la mano de su amigo Miguel a las puertas de un un barrio sencillo.En los suburbios del vanguardismo,era él, el más amado.
Ay, había escritores de toda calaña:
matoncitos de pluma de morros vaginales que hacían pancarta de sus días malitos en la droga y buscaban auspiciantes que consientan su autoconmiseración;otros que venían de mostrar sus baratijas, poetas francesitos que limaban sus librillos con títulos de boutique, que de fondo se desteñían al ojo y dejaban a bajo precio;y otros que venían de sacudirse en cafetines y talleres de grandes señores, puesta la palabra  como una cadena de longaniza en sus cuellos de perro, los muy obedientes trompeteaban y ladraban , meniando la cola al paso del amo.Bueno,los había de todo,asociaciones del parnaso, gentes culturalmente atrofiada, lirios oxidados que cuidaban como lobas en celo,el ciclo burócrata de los aplausos y el elogio gubernamental,para que ningún pilluelo como él,les ofenda con su palabra.Esas avetruces en maratones contra el olvido, no querían ser suplantados;odiaban ser comparados y que en los pueblos no se hablase de sus pestilencias.Pero, el muchacho, para esas cosas nunca tuvo tiempo, ni se ensalsó en peleas extraliterarias;cuidó de no arrejuntarse con esas malas juntas de pluma y de ego hinchable y de confort urbano.
Así comenzó a sembrar coles de distintas épocas, practicó injertos,mutó el sonido del rocío con un colmillo, clonó el ritmo;ahora todo cuanto podía, era hacer era una sutura,un profundo  experimento con tubos de ensayo.
De la mañana a la noche,nadie lo vio salir de su covacha.
En el barrio del muchacho había vecinos buenos y locos.
Ay, y entonces se dijo que el loco Egas, se pasaba el muro de su patio a matar a piedra a sus pobres cisnes.
Ay,las rosas de sus primeras conposiciones,tenían un mal congénito,el caballo de su ritmo interior atado al  semáforo.
Cuando hubo matado todos los cisnes y los apiló para hacer una hoguera,siguó la cabeza del muchacho a punta de coscorrones,hasta que aprenda.El muchacho, doliéndose de sus ruinas,de sus fracasos iniciales nunca olvidó los látigos de lengua  que daba el viejo.
Se dijo también que  un maestro de apellido Velásquez había alquilado una pieza, alguién al quien le gustaba hablar con la hierba y escribir cartas a las golondrinas, aquellas que no siendo pájaros de glucosa  que de las persianas beckerianas nunca supieran volver,le encantaban al muchacho verlas enlutar el cielo de invierno.
Porque,para escribir un poema, había que remojar cerebro y corazón en la cancela de los pasillos, hasta poner lánguido el espíritu,hasta meter embrague y rodar la primera visión de la palabra.
Después vinieron a vivir otros poetas al barrio del muchacho.Poco a poco se fue haciendo de todos.Tal es el caso de Chintolo, el chico malo de playa que  gustaba dar de balazos a la  luna y afeitarse las venas ; muy amigo del bueno de David que despertaba al barrio en  la madrugada con sus gritos de pesadilla.
Y qué decir de César,el borrachito iluminado con quien hubo de gastarse las cantinas de la ciudad, los callejones sin sol,las tardes en el valle de los ceibos elevándose al espinazo misterioso de un gato negro,cosas que el muchacho del lápiz nunca podrá contar...Un día le contó que en esas universidades de liturgia,la anatomía original del poeta era confiscada y que toda teoría se ajustaba a un libro caduco y  no al pensamiento moderno.A un profesor de apellido Paredes que intentó enseñarle a garrotes la Preceptiva Literaria, algo que supuso para él ser autómata de las viejas ideas, no tardó en tirarle la puerta en las narices y se marchó.Le contó también que,cuando los poetas  no pueden estirar de la lengua, estiran de  la corbata y del talonario.
Esa misma mañana, contento de sus nuevas amistades, le escribió ferviente a su madre  y le contó que se había enamorado.Pero,¿quién era aquella muchacha que había tornado al muchacho en su ser delgado y sombrío?.
Érase una vez, se había enamorado de la Mary,y en el barrio bonito con cercas de latillas y laureles había llegado la primavera.Desde su ventana, podía ver llover sus manos sobre las rosas y la flor de su falda.Ya desde entonces supo que la amaba.Mary,era la muerta de su vida:su corazón hacia un rotundo esfuerzo por levantarla de las cenizas de su sueño,moldear el cuerpo de ausencia que hacia falta.Un día se entero que ella se había casado y el muchacho, apenado, se internó en las montañas.Su paso por la tierra fue fantasmal , sin que nadie pudiera reconocerle en su aventura, en su bohemia por los campos,el nuevo estudio del viaje para  fermentación del poema le había dado nuevos poderes de creación, sin embargo, algo sabía en el fondo de él;cuánto dolor habría de seguirle en el recuerdo de su  Mary.Un buen día, llegó otra vez al barrío y vio que todos sus poetas amigos habían muerto o se habían marchado, sin que nadie pudiera decirle el motivo.
El estaba solo en el barrio de los muertos.
Mujeres, cantinas, borracheras, así empezó el descenso del muchacho a los infiernos.Él, que sabía la causa de su derrota, todo lo perdió en una noche,y con las llamas de su cólera quemó todos sus libros y se marchó para siempre del barrio.Él,que soñaba  ahorcarse con los cordones de zapatos de las colegialas, algo le aconsejó Medardo,colega de Arturo quien sabía escaparse de noche al cementerio y hablar con los muertos;algo  le dijo Ernesto,de violentarse las venas y ungirlas con heroina y marihuana,mas sabía que los caballeros de la pena, mueren de pie,fue el último consejo que oyó decir a Humberto y, desapareció.
Cuentan,que un viento en el camino, le atajó el arma que iba a matarle y le dijo"Poeta infelíz,no te lleves la paz a la tumba, dásela a los hombres que verdaderamente sufren;gana tu valor  hasta que la muerte quede temblando"
Y estas son cosas que el muchacho me contó, sueños del que nunca pudo despertar jamás...
Continuará.....

domingo 11 de septiembre de 2011

SOBRE UN MUCHACHO QUE QUISO SER POETA (primera parte)




De los tiempos en que el corazón leía como un perro flaco un hueso aconsonantado, cuando las fracturas enyesadas del modernismo en el flanco del cisne, ya habían sido acorraladas por los gallinazos del vanguardismo, el muchacho del lápiz de un barrio en sombras, guardó en su alforja los escombros de ese bello naufragio...Y comenzó a limpiar palabras oxidadas y caducas, aquellas que por verguenza o falsa moda, encorbatan de vómitos  el pecho de los nuevos escritores, cuando las oyen y se inflaman de orgullos deprimentes;aquellas palabras de antiguos talleres de orfebrería que,tomándolas con dos dedos al sol, se agitan aún vigorosas en estos tiempos.¿Pero quién tiene el derecho a decirnos cómo debemos hacer poesía?.Todos tenemos derecho a escribir poesía.La cuestión es,cómo el material que prodiga nuestro entorno vamos a utilizarlo y a transmitirlo;y sin que la aceptación pública sea minoritaria o mayor, hayamos logrado descifrar el código que vela la entrada de la memoria colectiva.Desde los primeros albores de aprendizaje del poeta, las siete leguas en que transcurre su infancia -mundo de hadas y gnomos que la conciencia adulta no ve-,es básica y contundente tal estudio utópico.Ahora se preguntarán que tal mundo de seres mágicos no existe,y puede ser que nunca haya existido.Oh, qué importa si el amor es científico, puramente biológica , o tenga que ver con los ovnis,o con las deidades del sol y la luna.No dicen los creyentes acérrimos a la literatura que un ciego lee y ve mejor.He aquí la gran interrogante.Si no creemos,por mas veráz que sea la materia de los "ateos atildados de la pluma",la fe en lo que hacemos nunca podrá levantar montañas o hacerlas correr por el campo.Imaginación y corazón,son herramientas importantes.Pero debemos reconocer que en este nuevo siglo, la escencia de lo que es el flujo de torrente que mueve los molinos de la poesía ha sido agredida violentamente por la materia.Todos podemos materializarnos, pero muy difícil transparentarnos, y esto supone la mofa de los que se tildan amantes del poder literario;por tanto el loco que es cuerdo,dejará que el tonto del pedeltal de los insultos, le enseñe a ser moderado."El poeta es un dios pequeño"dijo Huidrovo".¿ Acaso no fueron los artistas del pasado, los que vislumbraron un mundo de tecnologías hoy presentes,como podemos afirmar poniendo la barbilla adelante, tales como Leonardo con sus embozos aviadores y sumergibles,el mismo Verne que precisó un viaje a la luna o a los más hondos lechos marinos?.Sencillamente, la chispa de fe en la creación se ha anulado por completo en estos días.Otro asunto:si dijo Becker hace mil golondrinas atrás, que podrá faltar el poeta, pero que en el mundo siempre habrá poesía, y en contraposición según Bukowski, que enunció en sus borracheras de figuración, que si Dios olvidó de hacer buenos poetas, tales afirmaciones redundan en el mundo libre del pensamiento.Si el poeta es un Dios pequeño, si en el mundo hay material de sobra para ejecutar un buen proyecto, Dios que siempre está ocupado y lejos de nuestras mentes,no tendrá de qué preocuparse ni enviar nuevos bardos a la tierra.La cuestión es creer, y no es necesario ser ateo,católico o protestante;discutir si la religión o Dios es un producto humano, porque instintivamente tenemos albedrío a creer o no desde tiempos remotos: sin lugar a dudas, existimos de cara a la interrogante en el círculo de que un poder superior existe sobre nosotros, y la poesía como parte de ella, es una axioma irrefutable.Yahora sí, podemos ser carne y hueso, volar alma arriba, -cosa secundaria-,pero ese espíritu que no sabemos de qué texturas está hecho, nunca podrá ser antecedido por la materia.Alguién dijo que la poesía nació en Grecia, puede ser,o que los mejores poetas se reunían en París,muy cómodamente con sus boínas y sus pipas,en un ático con relieves barrocos,de calles estrechas y con vistas a una catedral con gárgolas trepadas en sus picos de piedra.Hoy, el mundo está globalizado,y el cocinero, el doctor, el periodista, la azafata, la chica del supermercado y hasta los apotecarios escriben sendas recetas con sus versos para devolver la vida a los muertos;cosa así,el bardo nunca ha sobrevivido a las etiquetas ni  al renombre de sus sabios o talleres. Y no es que haya que ser ácrata, despojarse de la sociedad para vivir como un "diferente raro".Aquellos malnacidos de la figuración, aquellos que por la tangente de un malditismo mediocre o benigno, los que se atribuyen ser pioneros de una existencia nefasta y autoproclamarse líderes de un  grupo y creerse con el absoluto derecho a confiscar las nuevas obras que nacen, tales matoncitos inexpertos de barrio, no son más que la apreciación absurda de su ego en el espejo,y se caen a trocitos en medio de una obra no vendida y asolada a espaldas del lector.Quien quiera que beba vodka y se folle a dos meretrices, ya puede autotitularse "poeta maldito", quien quiera que viaje desde sus arrabales a cualquier parte de América o Europa, ya puede llamarse "poeta prolífico".Es indudable que algunos poetas universales han tenido cargos internacionales y eso,haya jugado el viento a su favor; pero también hay historias de seres endebles sin raza ni título que en medio de su arrabal,sin recursos ni herencia poética de familia,el tiempo los secundó en su marcha y fueron recordados;eso tal vez es designio o suerte.Lo irrefutable siempre será, cómo lo hacemos mientras tengamos fe, una fe que no necesita estar basamentada en una imagen etérea o terrenal; la chispa de esa fe existe entre nosotros sin saber qué color tiene o cómo es, pero existe y la cuestión es creer.La poesía puede tener muchos significados, es mejor pensar libremente que cualquier definición la hace nuestra.Se puede ser autodidacta o tallerista,vestir a la moda,figurarse, creerse estadista o cabalgar con el rabo entre las piernas como un viejo resentido.La cuestión es vivirla libre y creer en ella, sin que nos moleste la crítica o si el vecino del país de al lado está guardando un as en la manga para asestar un duro golpe a la opinión pública.No es necesario una pluma de ganso si tenemos un lápiz; las tendencias sólo son hábitos de cualquiera, no hace falta desmelenarse y enfurecerse como los viejos rockeros para expresar"aquí está el último íncubo de la literatura", como tampoco hace falta vestir de santurrón y callarse la boca con las medias de seda de la moral,si obviamente pensamos que la poesía es libre y de un derecho humano antes que público o privado.Pero indudable es, la verdad que soportan quienes un día escribieron ferozmente o con desgano, y luego hundieron sus nalgas en una editorial para vivir de ello y exportar nuevos embriones poéticos de cara al público,hoy no ven más que una delgada película de sus pasadas fiebres, atrapados  en la rutina , absorbiendo las obligaciones del mundo;porque,cuando dejaron de creer en sus proyectos,ciegos vislumbraron un mundo material,comercial.¡Pobres seres!. También,existe la crítica dañina,la constructiva, la que es aplaudible.Muy aparte de esos pedorros de tinta que obedecen a una dolencia lumbar,todo aquel que crea, saldrá indemne de las tormentas impuestas.Porque "carácter es destino", cualquiera que sea,creer en el bien o en el mal,la axioma inmortal no puede ser refutada hasta nuestros días;y de ahí que el parásito sigue al parásito,por influencia o emparentamiento, menos plagio, de acuerdo a sus facultades, todo ser humano inteligente,sabrá cuando dan gato por liebre... Otra cosa:hemos llevado la poesía hasta el hartazgo a las comilonas, banquetes, centros del lenguaje donde ser acádemico de gesto y no de corazón, es indispensable; la hemos arrastrado,la hemos blasfemado con discursos aburridos e incoherentes, la hemos sentado en sillones de plata y la hemos obligado a usar bien los tenedores de oro,y después del postre la hemos encerrado en sus aposentos.La poesía nunca nos preguntó hacia donde queríamos ir, y siempre íbamos a donde nos llevara el viento;puesto que también  nosotros nunca le hemos preguntado dónde quiso estar,los que tienen conciencia de fe, saben que la poesía siempre estuvo fuera de estas cuatros paredes, y no en nuestras orgias personales y egocentristas.Quizás haya dado un paseo por el campo o el mar;sin embargo nunca le hemos preguntado, ya que el poeta de hoy ha aprendido a amarrarse los cordones, digo las cadenas.De aquellos tiempos cuando los gigantes caminaron sobre los campos y el genio de los bardos ardía aún después de sus tumbas, cuando la mezquindad no se pluralizaba, y el corazón libre, a todo viento y mar, latía bajo los pies del mundo,decia con pasión el muchacho del lápiz que creyó ciegamente, y auque no obtuvo pedestal ni gloria,y aunque pensó en su primer libro cuando pesaba en su pueblo la lengua talada de los analfabetos, y contó con los dedos sus primeros lectores,se decidió a vivirla para llegar una noche y escribir esta historia que nunca ha sido mía. y que él me contó en primera persona de cara a la madrugada de su propia muerte...

domingo 22 de mayo de 2011

ANA COLOMAR "encontramos poemas que hablan sobre el viento, la tierra, el agua o el fuego"




Por: Ana Colomar MaríBibliotecària de Can VentosaBona tarda. En primer lugar me gustaría dar las gracias a Efrain y a Eva por la confianza que han tenido en mí al encargarme unas palabras para este acto de presentación del poemario Tiempos adversos.¿Quién no ha tenido alguna vez contacto con la poesía? Yo creo que la gran mayoría de nosotros, por no decir todos, hemos utilizado la poesía, aunque sea en algún momento de nuestras vidas. Desde muy pequeños, en la escuela o en casa, hemos podido jugar a hacer pareados o rodolins, también seguramente habremos cantado aquellas canciones con rima. Ya de adolescentes, quien no ha hecho o ha utilizado versos para llegar mejor al corazón de nuestro enamorado o enamorada. Muchos, pero, lo dejamos aquí. Eva Vallespir no. Ella empezó a escribir desde pequeña, y ha continuado en esta onda poética para ofrecernos, para el deleite de todos nosotros, como lectores, sus juegos de palabras. Porque la poesía es esto, juegos de palabras, pero juegos de palabras con sentido, y así es como Eva Vallespir nos intenta explicar su visión personal del mundo. Como nos ha asegurado ella misma, escribir poesía le sirve para exteriorizar sus sentimientos, lo que lleva dentro. En los más de sesenta poemas que contiene Tiempos adversos encontramos muchos sentimientos: amor, aprecio, ternura, pero también mucha rabia e indignación. Su poesía es actual y global, Eva Vallespir es una poeta del siglo XXI. La verdad es que, llegados a este punto, no podemos decir que su forma de sentir sea de ahora, porque los sentimientos siempre han sido los mismos, la forma de sentir de los clásicos era la misma que ahora, ellos también sentían amor, dolor o rabia. Lo que realmente cambia no son los sentimientos sino las cosas, las personas o ciertos acontecimientos por los cuales sentimos. En este sentido, creo que la actualidad de la poesía de Eva Vallespir, viene dada por los poemas que nos presenta contra la globalización, contra los conflictos que afectan actualmente algunas partes del mundo y contra las injusticias sociales que todavía hoy persisten. A través de los poemas, cómo ella misma dice, apuesta por “una globalidad sana y libre porque somos inquilinos del mundo”. Aún así, dentro de esta actualidad, también tienen lugar algunas menciones a nuestros clásicos. Un ejemplo lo tenemos en los versos “mi barca rota y cansada en la otra orilla se ahoga, yo ese Ulises perdido en esos valles sin mares...”. Porque Eva, a pesar de considerarse autodidacta, es también una gran amante de clásicos como García Lorca o Miguel Hernández, seguramente entre muchos otros. Creo que definiría la poesía de Eva Vallespir cómo muy madura, crítica, directa y muy atrevida, por qué no? A grandes rasgos, clasificaría los poemas de Tiempos adversos, en tres grandes grupos o temáticas: los poemas dedicados a la naturaleza y la poesía comprometida con el planeta, la poesía social y como no, los poemas de cariz más íntimo, muchas veces con la presencia del amor, del dolor o de la muerte.La naturaleza, cómo ya he dicho, está muy presente en la obra de Eva Vallespir, sobre todo el mar, como tema principal y como secundario, de forma directa o en forma de metáfora. De hecho, el primer poema se titula Mar y empieza así:Mar, susurras en mí oídocaricias sonorasal compás de tus olasefímeras como la vida... A pesar de pasar los primeros años de su vida a la península, a los 11 años, Eva Vallespir se instaló en Eivissa, y aquí, como todos sabemos, el mar está presente en casi todos los paisajes de esta maravillosa isla. Quiero mencionar aquí que Caricias sonoras es también el título de su primer poemario publicado hace unos dos años. Otros poemas están dedicados al Sol. Nos dice en el poema Sol-Templo:Astro-rey, despiertas el díavistiendo de luz, todas las esquina...También nos encontramos poemas que hablan sobre el viento, la tierra, el agua o el fuego. Dentro de este grupo también podríamos incluir los poemas que denotan un claro compromiso con el medio ambiente. Su mensaje es claro y contundente, sólo tenemos una Tierra y hay que cuidarla. En el poema Nosotros... la Tierra, nos dice así: para descubrir que estamos hechosde todos esos elementos, que ella esculpiótejió entre sus manos, nos auto-abasteciócada átomo, cada molécula,cada universo, cada estrella, cada planetaNOSOTROS LA TIERRAOYES LATIR A LA TIERRAY ALMAR RESPIRANDOEl otro bloque de poemas, son aquellos donde la autora denuncia una sociedad globalizada, injusta, producto del neocapitalismo. Comprometida con los problemas sociales y conocedora del estado del mundo, la poesía de Eva Vallespir alude a conflictos de carácter internacional como los de Palestina y Gaza, el Sahara occidental o el Congo entre otros. El poema LUZ no tiene desperdicio. Sólo voy a leer el final: Desde Tíbet a Palestinadesde el Sahara hasta Cachemiradesde mi vozal sordo mundouno canto a la libertadpor un nuevo rumbointernorevulsivocombativohumanoy directodespertando las conciencias dormidas.En el libro nos encontraremos con poemas de protesta contra las multinacionales, la banca y el capitalismo, un sistema donde realmente todos estamos inmersos, la corrupción o las compañías petrolíferas. En estos escenarios la poeta nos dice que está “esperando una paz que no llega , soñada entre dolorosas quimeras”. Sobre la banca un poema dice así: Banca vestida de tesorera, virgen del pecado absoluto diseñadora de clasesque has hipotecado el mundodiosa que gobierna estadosabsorbiendo sus riquezasy a su mercedel grifo cerrándonos,inyectando en el capitalla sangre y sudor de todos los cristianitosjudíos, ateosmusulmanes y proscritos... He dejado para el final, sus poemas más íntimos, los que hablan de buenos sentimientos. Sobre todo me gustaría hacer referencia a dos de ellos, uno que habla sobre la mujer y la otra sobre la relación entre madre-hija, una poema que Eva ha dedicado a su madre. La verdad es que la autora acude en varias ocasiones en sus versos al vínculo maternal. Hay un poema sobre la mujer que nos demuestra el compromiso de Eva con los derechos de la mujer. Empieza así: Mujer, niña, madre, hembratu energía perdona, admite, sostiene este ordensumisa despiertasy esclavizada te acuestasvibrando a este mundoque apenas respiras... te pisaque acaso levantas... te sientaque cuando hablas... te callaque te niega... cuando piensaque al crecer te siega y te silencia. El último poema de Tiempos adversos, está dedicado a Miguel Hernández, como la colección de la que forma parte el libro, Colección del Centenario del Nacimiento de Miguel Hernández. Eva Vallespir le llama “pastor cautivo y preso” así cómo “pastor herido caído”. Ya sabéis que, Miguel Hernández era hijo de pastores, y al pastoreo se dedicó mientras iba completando de forma autodidacta su formación. Desgraciadamente, murió de franquismo en una prisión de Alicante el 1942. Bien, no quiero acabar sin decir que esta no es la primera vez que Eva Vallespir y la Biblioteca Municipal d'Eivissa colaboramos juntos. El año pasado l'Ajuntament d'Eivissa organizó un encuentro de poesía joven en el cual participó con la interpretación de algunos de sus poemas. Y es que aparte de escribir poesía, Eva Vallespir también la ha musicalizado con la colaboración del productor y DJ Domi Pastor. Fue un encuentro donde quisimos tratar la poesía de una forma atractiva a los jóvenes, y realmente entre todos los logramos. La verdad es que fue un placer contar con su intervención, cómo también lo es hoy, en esta presentación. Tanto en aquella ocasión como a la hora de leer este poemario, pienso que bajo la apariencia frágil, sensible y delicada de Eva Vallespir hay una persona fuerte, comprometida y con unas ideas muy claras. Y se que como decía el nuestro Joan Fuster, “les aparences no enganyen, són simplement això, aparences”. Enhorabuena al editor por el esfuerzo a la hora de publicar esta colección, y como no a Eva Vallepir por su trabajo. Muchos ánimos para seguir en esta onda poética por mucho tiempo. Moltes gràcies per la vostra atenció.


Nota:tomado del blog re versos de Efraín Espinoza

viernes 25 de marzo de 2011

VIAJE A IBIZA (A Efraín y a su mujer,gracias por todo)







Nos escapamos George, Estrella, Doris,José y yo.Dijimos adiós a Mallorca.
Las carabelas del tiempo,esperaban impacientes en el puerto de la despedida azul,se encabritaban al cielo. ¡Oh, qué gris era la mañana!. El grifo de las nubes se mantenía abierto sobre nuestras cabezas como una ablusión de rocío; las sienes lactaban el bautismo frío y musical del invierno.
Nuetros trajes sentían el nerviosismo y el temblor de otras edades.
Nuetros equipajes exportaban corales de alegría, bancos de sueños, y el fantasma frío de una camisa llena de tatuajes y anclas.
Adiós dijo George desde el galeón de su cuerpo.
Adiós dijo Estrella y Doris desde la cubierta de sus labios.
Adiós dijo José desde el fondo de una fotografía.
Nunca he sentido más cerca el adiós,ni el que espera de bruces en los estuarios de la muerte o en el comienzo en que se abre la desenbocadura de el paraíso del útero de la madre.
¡Adiós, siempre adiós!
Y desde los costados de la isla, desde los navíos del mundo, una mano en alto brilla para decir adiós como un pañuelo oscuro que guardara el archivo de antiguos llantos.
Adiós, adiós, siempre adiós.
Bardos a todo vapor, soltamos amarras desde los delgados tentáculos del sol,resoplaron velas los pulmones, el corazón dió vuelta al timón.
Adiós, adiós,volveremos,dijo George al mediterráneo, y las olas en un sólo puño se levantaron para decir adiós.
¡Adiós, adiós, siempre al amor!, dijeron Estrella y Doris, novias de azules chaquetas que dan suerte al pirata del barco y  lo alejan de toda peste del dolor; más allá,en islas remotas del mapa,el preciado tesoro de la ilusión, que ha de escarbar el viento en la cabeza del marinero para encontrarlo intacto.
Adiós dice José a tiempo, mientras toma un café y el ojo digital de su cámara, detiene un instante las catástrofes, reúne cataclismos hermosos en la borda y el flash de una oscuridad absorbe la luz de sus movimientos eternos.
Adiós, siempre adiós.
Nunca como hoy he dicho adiós para luego volver, cuando escuchaba los cantos lejanos del mar
La poesía se tornaba sirena a mis oídos,las arpías merendaban mi silencio.
¡Oh, mil leguas de viaje espacial!
¡Qué dulce al paladar el plancton de los luceros!.
¡Desde el fondo del alma, cuántas veces nos hemos batido con las fiebres correntosas de las aguas árticas, el megalodón del hastío;brilló en el cinto del gigante la gloria escamosa del pez espada como un iracundo sable de fuego,oscureció en el ojo del naúfrago, la soledad molar del narpal!
¿Acaso en el atlántico de los siglos,este naufragio humano que va elevándose hasta las nubes, y atraca en los costados del Eterno,muriendo el capitán por salvar la humanidad, podamos ser recordados?
Vosotros marineros de bufanda y gabardina rupestre que habeís vencido poseídones y arquiteutis,vosotros que habeís conquistado grupa de cachalotes con el dardo del verbo,bendecid esta última contienda , abrazaos a la sombra de la mantaraya de la noche, asesinad la tristeza,¡no seremos banquetes de las orcas y los leones!;aplastad los corsarios.
Adiós Mallorca, adiós,vuelvo a verte en el sueño y en mis bitácoras.;desde el fondo del llanto escucharé tus delfines,tus constipadas nubes, y el tsunami verdinal de encinas y almendros encrespándose como una eutanasia sobre mi lejano corazón!
Adiós George.
Adiós Estrella.
Adiós Doris.
Adiós josé.
Una leve despedida con los nudos rojos de tanto golpear a nuestra puerta , se ha hecho prematuramente impaciente, ha roto los aldabones, se han dislocado los dinteles del ocaso.
Digo que volvemos a bordo de otros paraísos,siete mares de desierto,agua abajo del letheo será contramaestre el caronte, los mastiles ensartarán gaviotas y nubarrones, pescarán una tierna estrella;los oleajes y las tormentas bailarán en un sólo pie en la cuerda floja de nuestras arterias.Cuenta a la poesía si no volvemos. Señala si nos hemos vuelto Robinson Crusoe,Simbad, Marco Polo,¡qué nuestras cabezas floten como botellas con el último mensaje de la despedida!. Adiós. Adiós. Volvemos. ¡Cuánta alegría de partir a otras Amércas inexorables!,se trepa el ansía del corazón como un loro parchado al hombro,y el telescopio del tiempo alarga el ojo y la gloria del tripulante!! ¡Tierra!, ¡Tierra!,¡Tierra a la vista!, dijo George desde la proa de sus sienes, y las cabelleras de Estrella y Doris izaron como banderas desde el mastíl dorsal de sus cuerpos, y josé restregó los ojos digitales de su asombro para contemplar el paisaje virgen.¿Acaso la leyenda de nuestro viaje iba a estrellarse frente a las costas de tan hermosa isla,la demencia de las brújulas indicarían otra época mil años antes de Cristo,o se encallaría en medio de las turbulencias?.Remad, remad dijo la mano,empuñando la pluma a lo largo del papel como una aleta de ballena azul, como un cigala que hacia atrás lleva su futuro!. Remad, remad, dijo el corazón abierto a la nueva aventura, y el misterio marino abrió sus portones,se descalabraron las marismas,las dunas verdinales recorrieron sorbos iguales de espuma.El corazón acantilado,desde los profundos arrecifes , levantó en alto su garfio hacia la luna nueva,se volvió vulnerable a nuestra voz el rompeolas del silencio. ¡Tierra a la vista, tierra a la vista!,gritó el corazón desde los témpanos y los peñones,aullaron las palmeras y los sicomoros!! .Era Ibiza!,¡Ibiza!,¡hermanos era Ibiza!.Desde el mar muerto de nuestras vidas,emergía Ibiza;desde el Índico al pulgar y el índice de los olivos,oh marinos,sabios, pescadores, era Ibiza!...Y la tierra corrió a nuestro encuentro,la isla levantó sus faldas para hacer más ligeros sus muslos,las selvas rocosas y los pantanos de granito, planearon sobre nuestras cabezas como viejas fragatas y pelícanos;el sol fumó junto a una parra de diamantes su vieja pipa de volcanes, al sonar sobre la tierra el pie y la primera soledad del hombre.Era Ibiza, hermanos,era Ibiza.Y nos quedamos a solas George, Estrella,Doris, José y yo,como una soledad de cinco dedos mutilados,como un puño,Dios y el mar se alejaron para dejarnos a solas,nos alejamos todos para dejar a solas la hermosura de Ibiza.Pero el sol dejó de fumar su pipa de siglos,colgó y tendió sus vacaciones a secar en la línea del horizonte.El viento rasgó su permanencia, se coló por el orificio del tiempo, las bahias temblaron,un mugido de catedrales, de galerias,desde la garganta de las cuevas,desde todos los torrentes de la magia,sacudió el espìritu de la isla.Era Ibiza, hermanos,era Ibiza.y detras de sus piernas , asomó la soledad adoptiva de su hijo.Era Efraín,hermanos,ese duendecillo de ojos mestizos,ese "astronauta gruñón y melancólico "desde su llaud,alzaba desde todos los vacíos y las grutas de la isla su pequeña mano de gigante,y el temblor de su saludo sacudió nuestra emoción,despeñó las nubes,levantó la inquietud de las ensenadas.Era Efraín, un habitante legendario de las soledades que emigraron,y su abrazo se desbocó como río, nos corrió el cuerpo con un calor de bienvenida.Era Ibiza,hermanos :dos peldaños más arriba del sueño por debajo del mar y la frente, el fósil de una Atlántida perdida.Y sin presentirlo, cada uno se alejó de uno mismo, soñó a su modo;la lluvia intentó atarnos los pies, pero no pudo, salimos a las calles, contamos historias y describimos lugares que sólo la poesía conoce.Descubrimos catedrales, fortalezas, museos de ensueño:éramos una palabra caminante que de repente chocaba con el mar y el murmullo de los pájaros.Oh, pero entonces, nunca como hoy he sentido , pleamares de ensueño,mi corazón sintió los cañonazos de la isla;mi tristeza aprendió a tocar el saxo;desde la punta de la hierba, las olas cosidas a caballo se desbocaron, embalsamaron mi herida, la nuestra.Y desde la inmensidad de todos los vacíos mi dolor puso señuelo a la muerte para pescar tumbas, cada quién pescó versos y soñó a su modo.Era Ibiza, hermanos,era Ibiza, la de todos,la isla a estribor entrando y saliendo por nuestros poros, nadando en nuestra sangre, y sin embargo,cuando cae al alma como un ancla la pena , un día partimos todos,se alejó George, Estrella, Doris,josé y todos, para no profanar el sueño de la isla,se alejó Efraín para que la isla siga durmiendo;Dios y el mar se alejaron para dejar soñar a la isla.Hoy sin embargo volvemos todos, pero de allá no hemos vuelto;algo quedó entre sus márgenes:Doris, Estrella y George no han vuelto;yo aún los espero,como espera José o Efraín.Hay tanto que extrañar amigos.Y temo que de allá no hayamos vuelto.Hoy despertamos solos bajo la mirada del faro,pero seguro que acompañados de Ibiza,con la soledad del tuyo y mío nos quedamos a solas,con ella y con vosotros.Hoy, Ibiza despierta, y despierta soñando entre nosotros!!!

lunes 21 de febrero de 2011

DESDE LA ORILLA DEL CORAZÓN DE LOS HERMANOS PERDOMO



¿Qué de dónde vengo yo?, se pregunta uno de los ruiseñores desde la orilla de las cavilaciones,,tan presente en Darío en eso de no saber “ni de dónde venimos, ni adónde vamos”porque George y Estrella son dos pájaros que emigraron a comienzos del fin del mundo,una soledad a dúo, presentes en las márgenes flotantes de esta isla:Mallorca.Me llegó este precioso libro de manos de ellos,cuidadosamente elaborado desde los confines del alma, con un postmodernismo neo-barbado, a veces desbocado en sentimientos que no puede detener el ritmo interior ni la métrica enana,ni encerrarlo en un acento asonantado, gusto diseminado de sus autores.Entonces hablamos “DESDE OTRA ORILLA”,mitad George y Estrella.George, es el ogro enamorado que habita entre nubes de nostalgia con sabor a cereza,contemplador del infinito del hombre entre que”valiéndonos de hipnosis sueños/navegar en océanos de retorno” ,defina a esos “tres tenores en cielos sempiternos” como la ópera universal de convivencia de amor, aunque a veces una negativa desdoble esos cimientos instintivos cuando “Pesa toneladas levantar la cabeza,/de Dios me sentía abandonado”, porque””como el amor es pobre/el ínteres puede más”.Un juego humorístico y primaveral, es su campeonato con las flores cuando”las adelfas charlaban/con unas flores amigas,/mientras recogían las bolas/las laboriosas hormigas”, lo define como algo genuino, casi infantil, como sello único del poeta.Qué difícil es para el pensamiento ,aquel que tiene talle de hebra, con toneladas de pesar, cuando desde los puertos de la frente no puede escapar porque”portó mucho equipaje”.Misterioso es a veces este bardo en la línea esotérica que ve su alma volver al cuerpo entre la comunión de Dios con el hombre, prepara para él los cantos y los designios.Siempre he confesado mi gusto por ese poema suyo llamado LOS VAGONES DE LOS RECUERDOS,versos que se descarrilan en un grito silencioso a los pies de sus cenizas, todo el viaje transitorio por este valle azul,pide a Dios,”dote a mi corazón un manual de instrucciones”
Y ahora pasemos a conocer a Estrella,la dulce sargento de volcánico ceño,pero tan herida con un resquebrar de cañas en el alma,ella con nubes grises y un mes de marzo em Muisne”me quedé llorando,mi padre moría”, recuerda con ternura que”nací cuando el banano florecía”,parece que la voz mayor de un Carrera Andrade o un sentido Vallejo la contagió y la llevó a escribir este verso plantado frente a Muisne.Y digo la sargento con cariño, porque es de las voces que reclaman justicia por la patria maltratada por las siempre hienas y zopilotes,loros de academia, gobernantes que se lustran la lengua con mentiras , ella dice”Mi patria querida está en bancarrota/la desvalijaron rastreros gusanos”.Estrella canta al mar desde la ventana del recuerdo,parece oír entre sus lágrima el Pacífico cuando evoca,“Cómo olvidar tus rugidos/con la bóveda celeste/al vaivén de las olas/y la bondad de tu gente”.En Estrella siempre hay un deseo constante de volver a los orígenes que la cautivaron;precisa hablar del amor,la exaltación a la omnipresencia absoluta, a los valores humanos y las despedidas de las emociones.
Con ello digo que entre los Perdomo existe una influencia compartida y hermanada por los sentimientos ligados a la tierra y al ser humano,abasteciendo el corazón del lector de bellas sensaciones sensoriales y un relax ;versos sencillos para llegar más pronto al entendimiento emocional del espíritu del hombre, hacen de este libro, no sólo un grito evocativo de distancia sino,un homenaje a voces de todas las soledades numerosas que hemos emigrado. Ya lo hicimos
el año pasado en la sala del Istituto Ramon LLul para el mes de julio, y en la Biblioteca Babel de esta ciudad, en diciembre,oragnizado por el "Jeke", el poeta ecuatoriano y editor de Publisher Zero´s de Ibiza,Efraín Espinoza.Esperamos la presentación de este libro de los Perdomo desde la orilla del Instituto Ramon llul para el 24 de marzo.Estaís todos cordialmente invitados.Y de paso también ,estaremos para el 12 de marzo en Ibiza para el encuentro internacional de escritores .Desde ya, salud por este libro hermanos Perdomo.